Los Mossos d’Esquadra detuvieron ayer sábado de madrugada al alcalde de Arbeca (Lérida), Sergi Pelegrí, representante de Esquerra Republicana (ERC), tras ser acusado de agredir presuntamente a su expareja y de morder a uno de los agentes que intentaban arrestarlo. Los hechos ocurrieron en el ámbito privado, pero derivaron en un altercado con la policía que ha acabado teniendo consecuencias políticas inmediatas.
Según informaron fuentes del cuerpo policial, al edil se le imputan dos posibles delitos: uno relacionado con violencia en el entorno familiar y otro por atentado a la autoridad. Tras su arresto, fue conducido a dependencias policiales en Les Borges Blanques, donde permanece a la espera de pasar a disposición judicial. El diario Segre fue el primero en revelar la detención.
La reacción de ERC no se ha hecho esperar. El partido ha emitido un comunicado urgente en el que anuncia la suspensión inmediata de toda relación con Pelegrí, y le exige que abandone de forma fulminante todos sus cargos institucionales. «Estos comportamientos son absolutamente incompatibles con los principios del republicanismo y con el ejercicio de cualquier función pública», expresa la formación.
Además, desde Esquerra han recalcado su firme compromiso con la lucha contra la violencia machista y cualquier forma de agresión contra representantes de la ley. La organización asegura mantener una política de «tolerancia cero» ante este tipo de actuaciones, y ha reiterado que actuará con contundencia frente a cualquier conducta que las vulnere.
Pelegrí llegó al cargo en 2019 tras encabezar la candidatura de Esquerres per Arbeca, y desde entonces ha ejercido como alcalde de la localidad. En los comicios municipales de 2023, revalidó su posición con mayoría absoluta, obteniendo cerca del 49% del apoyo popular y asegurando la presencia de 11 concejales afines en el consistorio.
El caso ha generado conmoción tanto en el ámbito local como en la política catalana, dado que se trata de un cargo en activo y de un representante público con amplia trayectoria en el municipio. Mientras avanzan las diligencias policiales y judiciales, el futuro político de Pelegrí parece ya sentenciado por su propio partido.